Gestión de máquinas que ejecutan la gama de procesos de fabricación

Entre bambalinas en L&L Products

Derek Forsythe de L&L Products herramientas de comprobación Fluke
"Normalmente readaptamos una máquina estándar para que ejecute nuestras formulaciones especializadas o para que se encargue de características específicas de nuestros procesos"

Cada vez que acelera por la autopista o vuela 9144 metros de altura (30 000 pies), es probable que se deba, en parte a las tecnologías de L&L Products. L&L ofrece conocimientos únicos en sellado estático, acústica, reducción de la vibración y componentes compuestos utilizados en vehículos automotrices, aeroespaciales y de comercio de grandes dimensiones, así como en otras aplicaciones industriales. En solo quince años, se le han concedido a la empresa más de 200 patentes por formulaciones materiales, diseños de ingeniería y procesos de fabricación.

L&L tiene plantas de producción en Estados Unidos, Europa, China, India, Australia, República Checa, Turquía y Brasil; puntos de venta en diecisiete países e ingeniería en quince de esos países. Muchos de estos lugares también cuentan con grupos de investigación y desarrollo, y cada uno tiene su propio equipo de soporte de producción para garantizar que todos los procesos cumplan con los estrictos estándares. En su sede en Romeo (Michigan, EE. UU.), los ingenieros de control y los técnicos de reparación de máquinas y de mantenimiento son los encargados de realizar ese trabajo.

Procesos y productos flexibles

Aunque los productos de L&L se clasifican como de goma y plástico, el proceso de fabricación es muy diferente al de los fabricantes de goma y plástico típicos. L&L diseña sus productos para que se activen a las temperaturas de las cabinas de curado de pintura de sus clientes, las cuales son mucho más bajas que para la mayoría de las gomas y los plásticos. Entre otras consideraciones de diseño importantes, se incluyen la flexibilidad y el tamaño. Las máquinas ejecutan muchas configuraciones diferentes, de forma que deben ser bastante flexibles. Además, con el alto costo del espacio de producción, cada máquina tiene que ocupar el menor espacio posible.

Las instalaciones en Romeo ocupan 18.58 metros cuadrados (200 000 pies cuadrados) de superficie y fabrican formulaciones químicas, a las cuales les dan forma y las ensamblan en piezas. Sus clientes emplean estas piezas para sellar, amortiguar el ruido, la vibración y la estridencia y mejorar la integridad estructural. La planta también fabrica productos para equipos industriales de protección contra altas temperaturas; además, reductores de ruido, estabilizadores ligeros y componentes estructurales para la industria aeroespacial.

Expansión del campo de posibilidades

Derek Forsythe, ingeniero de control eléctrico de L&L, y su equipo pasan la mayor parte del tiempo dando su apoyo a las máquinas en la planta de fabricación y gestionando la readaptación y actualización de las mismas. Las máquinas ejecutan la gama de procesos de fabricación.

Observación de una señal de 24 V en un interruptor de nivel con la herramienta Fluke 289
Observación de una señal de 24 V en un interruptor de nivel con el multímetro industrial de verdadero valor eficaz Fluke 289 con función de registro de datos TrendCapture.

"Nuestros equipos de desarrollo de productos y de investigación e innovación siempre intentan encontrar nuevas formas de resolver los problemas de los clientes, lo que implica que a veces nuestras máquinas necesiten modificarse para conseguir esos cambios", afirma Forsythe. "Normalmente readaptamos una máquina estándar para que ejecute nuestras formulaciones especializadas o para que se encargue de características específicas de nuestros procesos. Por ejemplo, puede que tengamos que añadir un circuito de calor, ampliar un extrusor para una mayor capacidad de mezclado o añadir un alimentador de producto".

Las herramientas de Fluke (que van desde T5-1000 comprobadores eléctricos hasta Fluke 87 III y Fluke 289 multímetros digitales, y el ScopeMeter® osciloscopio 199c) juegan un papel importante para Forsythe y su equipo. Este conoció por primera vez los medidores de Fluke en el instituto y recibió su primer Fluke 87 en Navidad cuando tenía 15 años, hace más de dos décadas.

"Es del individuo de quien depende las herramientas de comprobación que se quieran usar; pero cuando alguno de nosotros necesita una, acuden a los ingenieros y nuestra primera opción suele ser Fluke", cuenta Forsythe.

Mantenimiento de temperaturas precisas

La mayoría de productos de L&L se someten a procesos térmicos, de forma que la solución de problemas en relés de mercurio y de estado sólido, dispositivos de control de corriente y controladores de temperatura conforman gran parte del trabajo. La empresa utiliza señales analógicas tanto de 0 a 10 V como de 4 a 20 mA, por lo que el equipo de soporte necesita medir la corriente y la tensión de CC junto con cualquier ruido eléctrico asociado con esas señales.

Para ello, Forsythe utiliza el ScopeMeter® 199c de Fluke. "El ScopeMeter® es bueno para comprobar ruidos y comparar dos señales a lo largo del tiempo", afirma Forsythe. "Yo lo utilizo para comparar la señal de comando 'on' (encendido) del circuito de calor con la señal enviada al PLC desde el circuito de seguimiento de corriente". Además, él utiliza su herramienta de medición ScopeMeter® para comparar la entrada a la bobina del relé con el contacto de salida y controlar si los contactos de un relé se encienden y se apagan cuando la bobina está comandada.

Los circuitos no controlados por PLC requieren una mayor atención en lo que respecta a la solución de problemas. "Empleamos un Fluke T5-1000 para medir la tensión al circuito de alimentación antes y después de los fusibles, y para medir la tensión que sale de los relés de estado sólido, de mercurio o mecánicos", cuenta Forsythe. "También lo utilizamos para medir la resistencia en los calentadores de forma que se comprueban aperturas y cierres, se mide la corriente cuando el calentador tiene el comando 'on' y se verifica el correcto funcionamiento de los termopares".

Requerimiento de versatilidad para solucionar problemas

Comprobación de panel de relé sólido con Fluke T5
Comprobación de un panel de relé sólido con el comprobador de tensión, continuidad y corriente Fluke T5.

Para solucionar fallas de dispositivos de campo como válvulas; sensores e interruptores ópticos, de proximidad y de presión; y motores de CA y CC; el equipo de soporte de producción utiliza los multímetros digitales Fluke 87 III o Fluke 289 . "Cuando un dispositivo de baja tensión como un interruptor, un sensor o una válvula no funciona, comienzo normalmente por el final de la línea, compruebo que es seguro que toda la potencia está ahí y hago lo mismo en todas las terminaciones hasta llegar a la última (la tarjeta E/S del PLC, el relé o el fusible)", dice Forsythe. "Las herramientas Fluke son resistentes, confiables y cuentan con muchos cables opcionales que ayudan a diagnosticar problemas con una alta confianza en su precisión y seguridad".

Con dispositivos de mayor corriente y motores, Forsythe comienza en la fuente de alimentación y mide la tensión y la corriente a través del circuito hasta el dispositivo final. Un circuito de calor que se sobrecalienta habitualmente indica que hay un relé de estado solido que no funciona correctamente o una válvula de refrigeración por agua con un solenoide defectuoso o un fusible fundido. Cuando un circuito de calor está demasiado frío se debe normalmente a un fusible fundido, a un relé de estado solido defectuoso o a un calentador abierto. "A veces una válvula de refrigeración se quedará atascada en la posición de encendido. A partir de la medición de la tensión que pasa por el solenoide, sabré si se le está ordenando que se abra", afirma Forsythe.

Cuando hay que solucionar problemas en variables de frecuencia y servomotores, Forsythe utiliza el Fluke 289 para comprobar si los motores tienen cables que estén abiertos o cortocircuitados, o cortos a tierra. También lo utiliza para medir la alimentación de CA entrante, el bus de CC y la fase de salida de la transmisión para comprobar si hay fases equilibradas.

"Uso Fluke porque los productos son confiables y el soporte es fantástico", añade Forsythe. Para demostrar lo que quiere decir confiabilidad, Forsythe aún tiene el Fluke 87 que adquirió en Navidad hace varias décadas y lo pasará a la siguiente generación. "Usé mi Fluke 87 hace unos meses para enseñar a mi hijo a usar un multímetro para leer tensiones y corrientes para un proyecto de ciencias, para el que tenía que comprobar la tensión y la corriente de entrada que producían manzanas, naranjas, papas y pomelos. También lo utilizaba para enseñar a mi grupo de exploradores lobatos de Webelos cómo leer la tensión para obtener las insignias de actividades de ciencia e ingeniería", cuenta Forsythe.

Deseamos tener noticias de esos nuevos usuarios en el futuro.