Llegada a casa

06-20-2013 | Investigación

La compañía Fluke de hoy es una empresa sofisticada, diversificada, con una reputación internacional. ¿Cómo es que esta enorme compañía, con valores hogareños, llegó a estar ubicada en el pequeño pueblo de Everett, Washington? Se trata de llegar a casa...

John se graduó en la preparatoria Stadium de Tacoma, con sus vistas de puerto y vías férreas activas.

John M. Fluke nació el 14 de diciembre de 1911 en Tacoma, Washington, un pequeño pueblo de madera arenosa y con ferrocarril irónicamente rodeado por la belleza natural de Puget Sound y las montañas Cascade. El lado industrial de Tacoma despertaría la curiosidad intelectual de John, al tiempo que su belleza lo llevaría, a final de cuentas, de vuelta a casa.

En la primaria Washington (de 1916 a 1922), el aula ofrecía una vista panorámica de las montañas Cascade al este y de Puget Sound y Seattle al norte. John demostraría ser una lumbrera científica. Estaba fascinado con las locomotoras General Electric que tiraban de los trenes de Milwaukee Railroad sobre las montañas Cascade en Tacoma. Estas maravillas de 4000 caballos de fuerza que funcionaban con 3000 voltios de cc, que podrían ganar un mano a mano con una máquina de vapor, no se congelaban en las montañas y usaban frenado regenerativo para recuperar entre 40 y 60 por ciento de la energía usada para escalar una subida en la siguiente pendiente descendente. Las locomotoras también despertaron el interés de John en la ingeniería eléctrica.

John asistió a la preparatoria Stadium de Tacoma, construida originalmente por la Northern Pacific Railroad como un hotel francés estilo castillo. Desde el mirador imponente de la escuela, John podía ver hacia el norte la terminal oeste de la línea férrea de Milwaukee. Y hacia el este podía ver, gobernándolo todo, el majestuoso Mount Rainier. John se graduó en la escuela Stadium en 1928, pero nunca dejó atrás el noroeste.

Dos años después, John entró a la universidad de Washington. El paseo principal en la universidad de Washington, Rainier Vista, se percibe en Mount. Rainier. John se graduó en 1935 con un grado BSEE (Licenciatura en ciencias de ingeniería eléctrica), un nombramiento como oficial de la reserva naval y el corazón de Lyla Schram. Ambos contraerían matrimonio en 1937 y recibirían la bendición de tres hijos: Virginia, John Jr. y David.

Mount Rainier sobre Tacoma, Washington, lugar de nacimiento de John. Foto de Lyn Topinka. Fuente: USGS/Observatorio Cascades Volcano

Los empleos eran escasos, así que John ingresó al Instituto de Tecnología de Massachusetts. Entre sus compañeros se encontraba Bill Hewlett, quien posteriormente sería uno de los socios fundadores de HP. John se graduó con una maestría en Ingeniería eléctrica en 1936 y se incorporó a General Electric en Schenectady, Nueva York. Allí creó una amistad duradera con David Packard, quien después sería el otro socio en HP.

En 1941, con la amenaza de la Segunda Guerra Mundial, el oficial de reserva Fluke fue llamado a la Oficina Naval de Embarcaciones para resolver difíciles problemas eléctricos a bordo para Hyman Rickover (quien fuera posteriormente el Almirante Rickover, padre de la “marina nuclear”). El capitán de fragata Fluke fue dado de alta en 1946 y rechazó oportunidades tanto en la Marina como en General Electric para iniciar una práctica privada de ingeniería.

Este era el joven John M. Fluke experimentando.

Uno de sus clientes, American Machine and Foundry (AMF), había introducido un colocador de bolos de boliche automático en 1946. Este modelo inicial no era confiable en su funcionamiento cotidiano y John era uno de los ingenieros contratados para refinar el diseño. John fue el coinventor de 8 patentes, lo que condujo a la reintroducción comercial del “Pinspotter” (colocador de bolos) de AMF en 1952.

Las regalías de las patentes del colocador de bolos proveyeron el capital inicial para la formación de la Compañía de ingeniería de John Fluke en el sótano de su casa en Springdale, Connecticut. En 1948, Fluke tenía dos empleados; su primer producto fue el modelo del medidor 101 VAW (voltios, amperes, vatios) y su primer cliente fue General Electric. Impulsado por la excelencia en el diseño, la fabricación meticulosa y el rápido crecimiento en el campo de los productos electrónicos de estado sólido, el negocio de ensayos y mediciones de Fluke dejó atrás rápidamente aquel sótano. David Packard trató de persuadir a Fluke para que se mudara a Palo Alto, cerca de la universidad de Stanford, pero John anunció que “solo quería ir a casa”.

El medidor VAW original, el primer producto de la Compañía de ingeniería de Fluke.

1952: Ingeniería Fluke, con seis empleados, volvió a casa en Seattle, a una tienda única cerca del canal de navegación del lago Washington.

1953: Ingeniería Fluke se volvió una empresa: John Fluke Manufacturing, Inc.

1962: Fluke se mudó a una fábrica y oficina construida especialmente en Mountlake Terrace, justo al norte de Seattle.

1981: Fluke se mudó a sus actuales oficinas principales en Everett, Washington. Integrado cuidadosamente en el maduro bosque de abetos Douglas, el nuevo edificio estaba acentuado con enormes rododendros que Fluke adquirió de la colección personal del famoso hibridador Joy Harold Clarke.

A lo largo de su carrera en Fluke, “Senior” era:

  • Un inventor e ingeniero consumado. Contrató a otros como él en la universidad de Washington, Stanford y MIT para desarrollar pruebas revolucionarias y productos de medición.
  • Un defensor de la empresa libre. Sirvió como presidente civil de un comité independiente de ciudadanos bajo el Secretario del departamento de defensa, Melvin Laird y Fluke fue una de las primeras compañías estadounidenses en hacer negocios en China en 1973.
  • Un amigo de la educación. Fue catedrático en ingeniería de manufactura y uno de los principales contribuidores al Washington Technology Center en la universidad de Washington, que se conoce hoy en día como Fluke Hall.

John M. Fluke falleció el 11 de febrero de 1984. El severo y franco capitán de fragata, con elevados principios, dejó un legado de valores que cada empleado de Fluke vive hoy en día:

  1. La seguridad del usuario es el Trabajo Número Uno. Cada producto Fluke está diseñado y probado para superar los estándares internacionales de seguridad por un amplio margen.
  2. El equipo Fluke es confiable. Es resistente, confiable y preciso.
  3. “El cliente siempre debe recibir más de por lo que pensó que pagó”. El producto, el respaldo técnico y el servicio deben siempre superar las expectativas del cliente.

Fluke ha crecido más allá de los medidores de corriente y los voltímetros diferenciales de la compañía original. La línea de hoy en día incluye multímetros digitales, calibradores, cámaras termográficas, calibradores de procesos, osciloscopios manuales y herramientas de mantenimiento de red. Todo ello existe gracias a que un niño experto en tecnología deseaba crear un negocio para ir a casa.