La lucha contra los productos eléctricos falsos

07-12-2013 | Investigación

Por Jack Smith

En julio de 2010, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) del puerto de Savannah, Georgia, se incautó de 1988 lámparas de escritorio porque estaban marcadas con logotipos falsos de Underwriter Laboratories (UL).

En junio, UL emitió una declaración en la que notificaba a las autoridades con jurisdicción correspondiente, técnicos electricista, electricistas, minoristas y distribuidores, que más de 6000 varillas de tierra de 2,4 m aprox. (8 pies) podrían no tener el platinado de cobre adecuado. Aunque los productos mostraban la marca del listado de UL para los Estados Unidos, no cumplían con los requisitos de seguridad de UL y no estaban autorizados para portar la marca UL. De acuerdo con la notificación, las varillas de tierra podrían haberse vendido en distribuidores eléctricos ubicados en Estados Unidos.

UL también emitió una declaración en el mes de mayo, notificando a los minoristas y consumidores que un número desconocido de cables de extensión de 2,75 m aprox. (9 pies) portan una marca no autorizada de UL para los Estados Unidos y Canadá y que, además, podrían representar riesgos de incendio y descarga eléctrica. UL señala que estos cables de extensión tienen un cableado de tamaño menor.

La falsificación de productos es un problema serio. Se estima que cada año entran en Estados Unidos mil millones de dólares en productos falsificados, de los cuales, cerca de 300 a 400 millones corresponden a productos eléctricos falsos. A nivel internacional, la falsificación de productos le cuesta a las industrias globales cerca de 600 mil millones de dólares anualmente. De acuerdo con la CBP de los Estados Unidos, el 13 % de todos los productos falsificados incautados son productos eléctricos, lo que los sitúa en segunda posición entre los totales de todas las categorías.

¿Por qué existe la falsificación de productos? ¿Por qué está aumentando exponencialmente? Se le llama beneficio. Las entidades que trabajan fuera de los límites legales y éticos continuamente encuentran formas para evadir su detección. Los falsificadores engañan al público general y a cada persona dentro de la cadena de suministro intencionadamente. UL añade que es difícil identificar dónde se hacen originalmente los malos productos, dónde se originan los envíos y quién es responsable de la exportación del producto.

Generalmente, los falsificadores no asumen el gasto de probar los productos y verificarlos mediante un laboratorio de pruebas externo designado como laboratorio de pruebas con reconocimiento nacional (NRTL) tal como UL, FM Approvals, y TUV America, Inc., por citar algunos. Los falsificadores bajan los costes eliminando las pruebas externas, pero se toman la gran molestia de producir logotipos de aprobación "falsos".

Para reducir los costes, los productos falsificados generalmente constan de diseño, materiales y calidad de fabricación inferior a los estándares según la Asociación Nacional de Fabricantes Eléctricos (NEMA). Como consecuencia, la probabilidad de que un producto eléctrico falso pueda funcionar mal es mucho más elevada. NEMA señala que esto se puede traducir en descargas, quemaduras, incendios, explosiones e incidentes que pueden provocar daños a la propiedad, lesiones personales o incluso la muerte.

NEMA también advierte que los fabricantes, distribuidores e instaladores de productos eléctricos podrían enfrentarse a riesgos legales por comercializar productos falsos, aunque sean víctimas de los falsificadores. Aunque en ocasiones los fabricantes pueden evadir la responsabilidad por los productos que no hayan producido, la atención se puede desviar a los distribuidores, minoristas, contratistas e instaladores. Determinar la autenticidad de productos eléctricos es cada vez más importante para todos los que forman parte de la cadena de suministro y desean evitar riesgos de responsabilidad.

Algunos de los productos eléctricos afectados por la falsificación que NEMA, UL y otras organizaciones han detectado, incluyen:

  • Disyuntores de circuito
  • Relés de control
  • Interruptores de control
  • Cables de extensión
  • Conectores eléctricos
  • Tomas de enchufe eléctrico
  • Fusibles
  • Interruptores de circuito de fallo de puesta a tierra
  • Varillas de tierra
  • Disipadores de sobretensión de alta tensión
  • Balastos de lámpara (lámparas fluorescentes)
  • Cuerpos de iluminación (luminarias)
  • Motores eléctricos pequeños
  • Centros de control de motores
  • Electrodos y otros consumibles de soldadura
  • Alambres y cables (incluidos el alambre para telecomunicaciones y los cables de extensión)

Esta lista no es exhaustiva. Los sitios web de NEMA y UL (www.nema.org y www.ul.com) ofrecen listas completas de los productos eléctricos afectados, así como información sobre la falsificación de productos eléctricos.

¿Qué puede hacer?

No dé por sentada la autenticidad de los productos eléctricos. Busque información activamente e instrúyase sobre la prevención de la falsificación. Entienda la cadena de suministro de productos eléctricos: de dónde vienen los productos y quién los vende. Elija distribuidores reconocidos. UL indica que el nombre y la dirección de la compañía que fabrica los productos deben aparecer sobre la caja o el contenedor. Los envíos sin dirección son sospechosos dado que los falsificadores buscan evitar que se les pueda rastrear. La calidad del embalaje también es otro indicador de falsificación. Muchos falsificadores usan embalaje baratos.

Las compañías consideradas altamente éticas trabajan con la CBP de los Estados Unidos, UL, NEMA y otras agencias para frustrar los esfuerzos de los falsificadores. Sus estrategias de protección de marca incluyen acciones legales contra los falsificadores y otras entidades no autorizadas en la cadena de suministro, investigaciones privadas y cooperación con agencias de seguridad, información y educación pública, y uso de métodos de autenticación basados en la tecnología, tales como etiquetas con logotipos holográficos y marcas grabadas con láser en los productos eléctricos.

Mantenerse al margen no es una opción. Cada individuo implicado en la industria eléctrica -desde el consumidor hasta el fabricante- tiene un papel que desempeñar en la protección de los derechos de propiedad intelectual, así como en lo relacionado con evitar que los productos eléctricos falsificados entren en las cadenas de suministro legítimas. Es necesario que haya una colaboración proactiva entre los fabricantes, los distribuidores, los importadores, los instaladores, los contratistas, las entidades encargadas de la aplicación de la ley y el gobierno para luchar contra la piratería y la falsificación de productos. La industria eléctrica debe persuadir al gobierno (y a los gobiernos de nuestros aliados industriales en la comunidad global) de eliminar la falsificación de productos eléctricos desde la raíz y de evitar su proliferación en los mercados cada vez más grandes.

Para obtener más información sobre la falsificación de productos eléctricos o acerca de cómo involucrarse, visite los siguientes sitios web:

  • Iniciativa contra la falsificación de productos (presentada a través de las revistas tED y Electrical Contractor, y de las cuales Fluke es uno de los diversos patrocinadores): www.counterfeitscankill.com
  • CSA International: www.csa-international.org
  • Asociación Internacional de Autenticación: www.intlaa.org
  • Asociación Nacional de Fabricantes Eléctricos: www.nema.org
  • Compañía de Pruebas Underwriter Laboratories: www.ul.com
  • Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU.: www.ice.gov

Si sospecha de falsificación, informe de su preocupación al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos en el número de teléfono 1-866-347-2423.

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