Fabricación de papel La fabricación de papel constituye un sector competitivo en el que la reducción de los costes operativos y el aumento de los beneficios suponen un reto constante. El proceso de fabricación del papel que se basa en la eliminación del agua mediante el drenaje, la presión mecánica y la aplicación de calor implica diferentes etapas que pueden proporcionar una huella térmica. Utilizar equipo de infrarrojos para supervisar cada una de estas etapas así como evitar fallos eléctricos y mecánicos mediante un mantenimiento predictivo tradicional con este equipo son elementos que pueden lograr un producto de mayor calidad y una reducción en costes que se consigue al evitar los fallos. Control de procesos Etapa de secado: la termografía por infrarrojos proporciona un excelente método para supervisar una de las etapas más difíciles del proceso de fabricación del papel, el secado. La veta fría hacia el extremo del cilindro de papel se debe al enfriamiento por evaporación. Esto se corresponde con variaciones de humedad resultado de un secado poco uniforme. Los cambios realizados en el proceso de secado para solucionar este problema se pueden supervisar de forma inmediata en todos los pasos de producción. Vetas húmedas en el papel: para mantener el tejido de la sección de prensa limpio se utilizan duchas a alta presión. En ocasiones, el patrón del flujo de las duchas se transfiere a la red de papel; estos patrones se pueden identificar mediante la termografía por infrarrojos. Esta condición puede provocar problemas en la sección de secadora, como la oxidación de los cilindros de retorno, que conlleva el desgaste prematuro del tejido de la secadora. Además, el papel que contiene vetas húmedas puede afectar negativamente a la calidad y el rendimiento del papel en un proceso de conversión e impresión posterior. Así, las cámaras de infrarrojos pueden jugar un papel esencial en la identificación y eliminación de la causa de dichos patrones antes de que se produzcan daños importantes. Mantenimiento preventivo Fugas de vapor: las fugas de vapor en las bobinas del sistema de ventilación de cavidades de la sección de secadora se pueden identificar durante una inspección por infrarrojos de la máquina de papel. Estas fugas pueden provocar que la máquina sufra frecuentes roturas de papel, lo que afecta negativamente a la producción. Gracias a una única exploración por infrarrojos no sólo se evitan posibles problemas sino que la fábrica de papel gana miles de euros gracias al aumento de producción. Sistemas eléctricos: las fábricas de papel, al igual que otras plantas, pueden sufrir tiempos de inactividad inesperados debidos a fallos de componentes eléctricos, como las barras colectoras, los enlaces de línea, los desconectadores, los transformadores, los disyuntores de circuito y los cuadros de distribución. Estos fallos se pueden identificar fácilmente con antelación mediante equipo de infrarrojos y se pueden corregir antes de que la producción se vea detenida por una avería. Sistemas mecánicos: se puede llevar a cabo una inspección por infrarrojos con regularidad en los sistemas mecánicos como bobinados del motor, cojinetes de rodillos y cajas de cambios, y programar tareas de mantenimiento si se observan "puntos calientes" anómalos. |